El secretario de Salud de la Municipalidad, Jorge Espíndola, destacó la necesidad de formación local y confirmó que, debido a la gran demanda, se habilitará una segunda cohorte para finales de año.
Tras el cierre de las preinscripciones para la Diplomatura en Autismo, que será dictada por el prestigioso neurólogo infantil Dr. Víctor Ruggieri, los números reflejan una realidad contundente en Comodoro Rivadavia. Con un total de 919 personas interesadas para un cupo inicial de 110 vacantes, la iniciativa municipal busca dar respuesta a una de las necesidades más sentidas de la comunidad.
El secretario de Salud de la Municipalidad de Comodoro Rivadavia (MCR), Jorge Espíndola, subrayó el impacto de esta cifra: “Nos encontramos con un número muy importante de preinscriptos, lo cual refleja la necesidad que tenemos en Comodoro de hablar sobre el autismo”, señaló el funcionario.
Criterios de selección y cupos específicos
Actualmente, un comité de evaluación trabaja en la selección de los 110 alumnos que iniciarán la cursada el próximo 15 y 16 de mayo en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB).
Espíndola detalló que se priorizará a los residentes de Comodoro Rivadavia y se aplicarán criterios específicos para garantizar un abordaje interdisciplinario:
- Pediatras: Se reservó un cupo de 10 profesionales, ya que son fundamentales para la pesquisa temprana.
- Docentes y profesionales de la salud: Un grupo destinado a quienes trabajan directamente en el aula o en consultorio.
- Familiares y acompañantes terapéuticos: También contarán con un espacio dentro de la formación.
“Buscamos que Comodoro tenga en autismo una red que pueda cubrir a la familia, a los profesionales, a los no profesionales y a los acompañantes”, afirmó Espíndola.
Ampliación de la oferta: segunda cohorte y módulos abiertos
Ante la masiva respuesta, las autoridades municipales y el Dr. Ruggieri acordaron realizar una segunda cohorte de la diplomatura. Esto permitirá que otras 110 personas, de las 919 preinscriptas originalmente, puedan comenzar su formación una vez que finalice el primer ciclo.
Además, se evalúa que los módulos presenciales puedan ser abiertos de forma individual para quienes no resulten seleccionados en esta primera etapa, permitiendo que más personas accedan al conocimiento de expertos que, en algunos casos, brindarán clases incluso desde España.
Hacia una ciudad más inclusiva
La diplomatura consta de seis módulos (mayo, junio, agosto, septiembre, octubre y noviembre) con un requisito de 80% de presencialidad y un examen final.
Para el secretario de Salud, este proyecto es parte de una visión política mayor: “Venimos trabajando para que Comodoro sea un polo en salud. La idea es construir, de a poco, un Comodoro más inclusivo y más amigo del autismo”, concluyó.




