La institución de Comodoro Rivadavia, que brinda asistencia integral a personas con discapacidad, atraviesa una situación crítica por atrasos en los pagos de PAMI e Incluir Salud. Ante la imposibilidad de pagar salarios y cubrir insumos básicos, una protesta de las familias logró una promesa de pago para evitar el cierre.
El Centro de Día Sol, ubicado en el Kilómetro 8 de Comodoro Rivadavia, se encuentra en un estado de vulnerabilidad financiera extrema. Con 20 años de trayectoria, la institución atiende actualmente a unas 45 personas con diversos niveles de discapacidad, brindando servicios que incluyen transporte, alimentación y una amplia gama de talleres terapéuticos. Sin embargo, la falta de pago de las principales obras sociales nacionales y provinciales puso al centro al borde de la interrupción de sus actividades.
Una crisis que golpea a trabajadores y servicios
La directora general y propietaria del centro, Alejandra Vázquez, explicó que la situación se volvió insostenible debido a un atraso en los pagos que data de octubre y noviembre del año pasado. “Se nos complicó mucho este último mes porque no hemos podido llegar a cubrir los salarios del personal del mes de febrero”, señaló la directiva.
A pesar de la falta de cobro, los 20 trabajadores de la institución —entre personal registrado y profesionales externos— han continuado asistiendo a sus puestos. No obstante, Vázquez advirtió que de persistir la deuda, no podrían garantizar la operatividad la próxima semana. “Brindamos servicio de transporte desde y hacia domicilio y ya no podíamos cubrir con todo el combustible”, afirmó, sumando a esto la dificultad para la compra de mercadería para el desayuno, almuerzo y merienda que reciben los asistentes.
El reclamo de las familias
Ante la posibilidad de que el servicio se cortara, los familiares de las personas que asisten al centro se organizaron para reclamar ante la UGL de PAMI en Comodoro Rivadavia.
Rosaura Ainol, familiar de un usuario del centro, expresó la angustia que viven las familias ante la incertidumbre: “Estamos muy preocupados porque la verdad que si nos cierran el Centro del Sol, no tenemos qué hacer con nuestros familiares”. Ainol destacó que el centro no es solo una institución educativa, sino un espacio de contención vital donde muchos usuarios, que tienen padres de avanzada edad o han quedado a cargo de hermanos, reciben atención de psicólogos, psicopedagogos y terapistas ocupacionales.
“La directora se ha tenido que endeudar para poder costear todos estos meses”, denunció Ainol, valorando el esfuerzo del personal que sigue trabajando por vocación a pesar de no haber cobrado febrero. “No es que estamos pidiendo un favor. Esto nos corresponde y les corresponde a ellos por ley”, sentenció.
Promesa de pago y alivio temporal
Tras la manifestación, la dirección de la UGL local informó a las familias que se gestionó un pago, posiblemente de dos meses, para el día de mañana. Alejandra Vázquez se mostró optimista pero cautelosa ante esta respuesta: “Con que uno de los meses al menos estuviera cubierto, nosotros podemos seguir”.
La directora resaltó que, si bien la mayoría de los usuarios pertenecen a PAMI e Incluir Salud, las obras sociales con mayores retrasos, otros prestadores como Seros, OSDE o la obra social de Petroleros se encuentran al día. No obstante, al ser estos últimos una minoría, sus aportes resultan insuficientes para cubrir el funcionamiento global de la institución.
“Si esto se da, aunque sea de la mitad de lo que han prometido, para nosotros sería suficiente para que esto no sea más que un mal trago y seguir adelante”, concluyó Vázquez, agradeciendo el apoyo incondicional de las familias y la “camiseta” puesta por su equipo de trabajo.




